Entrevista 04
Vale, pues entonces yo vine aquí a España cuando, no sé, cuando diría yo…justo después de Juegos Olímpicos…de Barcelona en 92 y…bueno, la verdad es que yo había vivido antes en algunos países en América Latina, y claro aquella experiencia también me fue súper … alucinante ¿no? chocante. Y después de América Latina la verdad que yo pensaba que como que también el país donde hablaba español, se habla español, así que yo pensaba que más o menos sería lo mismo la cultura, pero nada, totalmente diferente. Cuando vine aquí a España, primero, no entendía muy bien lo que hablaba por, lo que, la gente que hablaba por la calle, porque el español que se habla aquí es totalmente diferente. Claro, eso incluso más cuando vives en Barcelona. [???] antes había más gente que hablaba español pero ahora no, no, no…pero es…mm…la verdad, es que claro, después de mi experiencia viviendo en América Latina, mm cuando vine aquí a España, lo primero que tuve que hacer era abrir una cuenta bancaria ???…en la sucursal de La Caixa (risa) Ee…la verdad…??? Pues yo quería abrir una cuenta, y claro la persona que me atendió estaba fumando cigarr??? en la ventanilla, aquella época, creo que fue en año 92, 93 o 94, no me acuerdo muy bien, pero claro aquello era una es…escena que era tan tan habitual en las ??? y la verdad es que esto me, me chocó muchísimo una barbaridad, porque en Japón la noción que tenía yo de un trabajo, en una sucursal de banco era un trabajo que requería tanta serenidad y tanto trato y respeto hacia el cliente, pero claro, te atendía así ¿no? con cigarrillo en la mano pues entonces esto, la verdad, fue, para mí, fue un drama buah… ??? ¿España es un país así de, un poquito, digamos de…tercermundista? Yo me pregunté. Pero, bueno. Y… claro, después, también, lo mismo pasó por ejemplo en una ventanilla de Correos, ee oficina de Correos central que está en la Barceloneta. Había tanta cola y claro con tanta paciencia yo estaba esperando en la cola, y claro cuando hacia las…serían las once de la mañana, y claro era la…la hora de almuerzo ¿no? pues entonces la persona que estaba ahí sentada atendía a la gente de aquella manera, de repente cerró la ventanilla y claro nos dejaban así plantados ¿no?. Así, así empezó mi experiencia en España. Pues…la verdad es que fue bastante divertido ??? Y después ee, claro yo vine aquí en calidad de estudiante. Yo empecé a estudiar e Cultura Hispánica en la Universidad de Barcelona estuve ahí en dos años, lo que pasa es que paralelamente ya había empezado a trabajar traductora en Japón, así que aproveché la estancia aquí en Barcelona porque mi mi…mi intención era volver al cabo de dos o tres años a Japón, así que quería aprovechar al máximo posible mi estancia aquí en España. Lo que pasa es que ya como tenía contacto con mis clientes en Japón pues entonces algunos clientes míos se pusieron en contacto conmigo para contratarme como traductora estando aquí en Barcelona ¿no? en España. Pues entonces vale, empecé a trabajar aunque era ilegal, pero empecé a trabajar (risas) como si fuera autónoma ¿no? pues entonces, claro, y los japoneses venían aquí con sus tarjetas de visita y tal pues entonces, lo primero. En la primera visita en ámbito de trabajo, lo primero que hacen los japoneses es entregar su tarjeta de visita. Es como si fuera un ritual ¿no? Pues entonces claro, ee, para los japoneses, sobre todo en el ámbito de trabajo, es muy importante primero entregar su tarjeta de visita, pero de una forma muy correcta, porque hay un protocolo bastante riguroso, establecido ¿no? Pues entonces, una persona que empieza a trabajar por primera vez en Japón, lo primero que tiene que aprender es cómo entregar y recibir tarjetas de visita. Así…claro los japoneses vinieron aquí y empezar a su tarjeta de visita, lo que pasa es que aquella época, pocas empresas estaban preparadas para esto, entonces, había muchos trabajadores que no tenían ni si quiera su tarjeta de visita. Pues entonces claro, recibían tarjeta de visita los japoneses y claro, empezaron a abanicar con su tarjeta de visita, y eso también me chocó muchísimo. Sí, sí en aquella época eh, porque esto hace más de veinticinco años claro, ha cambiado mucho aquí también España. Y…claro, eso también digamos fue, fue para mí un choque cultural bastante importante. Y además, claro, los japoneses tiene la manía de entregar su tarjeta de visita, porque aún ahora que ya los españoles han aprendido a entregar su tarjeta de visitar, a utilizar muchísimo su tarjeta de visita del ámbito de trabajo, pero yo noto que la tendencia es entregar su tarjeta al final de la primer…primera entrevista o final de la primera reunión. Yo creo que los españoles mm esto también puede cambiar un poco depende de la empresa, depende de la persona ¿no? Pero… la tendencia es que si ve que esa persona es mm se ??? de confianza, si… intuyes que con esa persona puedes establecer una relación profesional de verdad, pues entonces entregar tu tarjeta de trabajo, tarjeta de visita. Esa es la impresión que tengo yo. De todas formas, claro los japoneses utilizan su tarjeta de visita como si fuera su, como diría yo, para enseñar o acreditar su estatus en la sociedad. Claro, porque es muy importante, porque ahí los japoneses aprecian muchísimo las personas que están trabajando en grandes empresas, tienen un estatus social alto y también un titulo muy importante dentro de la empresa. Eso cuenta muchísimo, así que claro, ellos utilizan tarjeta de visita, como si fuera, como…como herramienta para que su interlocutor pueda posicionarlo, en qué nivel está esa persona. Pues es una herramienta muy importante para ellos. La verdad es que aquí en España, también, últimamente están utilizando muchísimo tarjeta de visita pero claro, no tiene tanta importancia como los japoneses ponen a su propia tarjeta de visita, esa es la impresión que tengo yo. Y… a parte de esto…también hay…había otro choque cultural cuando vine por primera vez a España, fue que normalmente aquí la gente cogía tres semanas o cuatro semanas de vacaciones de verano, de golpe (risas), pues, a aquella época cuando trabajaba yo en Japón, por ejemplo, una persona cuando de golpe coge una semana entera solo para disfrute de sus vacaciones de verano, ya cuando vuelve, ya no tenía su sitio. Claro, es que claro, nosotros aquella época incluso también teníamos un derecho a las vacaciones remuneradas, pero, claro, coger esas vacaciones, remuneradas estaba tan mal visto que no nos atrevíamos a cogerlas y, claro, poca gente consumía todas sus vacaciones permitidas y cada uno, claro, se jactaba de qué días de vacaciones remuneradas le quedaban, por ejemplo, en la conversación decían “a mí me quedan mm, 40 días”, “uy pues a mí me quedan 70 días”. Así se hablan ¿no? Sí, sí. Pues eso también fue otro choque cultural. La verdad es que antes cuando yo pensaba, estos españoles, como, primero, tienen muy poca productividad y encima si (risa) cogen tantas vacaciones, ¿cómo puede ser? ¿cómo puede llegar a ser un país verdaderamente desarrollado? ¿no? en el mundo…pero, parece que lo está consiguiendo, y mucho mejor que Japón, creo yo. Porque antes no tenia esta sensación, pero ahora yo siento una sana envidia hacia los españoles, porque los españoles, es mi impresión eh, que disfruta de la vida ¿verdad? Con lo poco que tienen, pero ya saben disfrutar de la vida, pero como bien dicen los japoneses, nosotros mm, vivimos para trabajar, no trabajamos para vivir, ahí veo una gran diferencia. Y cuando los japoneses, bueno, ahora ha cambiado bastante, sobre todo los jóvenes ¿no? Que ya no tiene tanto reparo en coger sus vacaciones, que esta dentro de su derecho, pero claro, a partir de cierta edad, aún hay japoneses que cuando cogen una semana de vacaciones seguidas, pues entonces se siente un poco culpable, como si estuviera haciendo algo malo, esa mentalidad no creo que puedan cambiar así fácilmente. Pues…no sé si quieres preguntar algo, o puedo seguir mm comentando…
Exactamente (respondiendo), claro. Yo creo que es un vicio, eh, de los japoneses. Cuando nosotros estamos descansando nos sentimos como si fueramos inútiles de la sociedad. No estamos haciendo nada, no estamos produciendo nada, esa sensación que nos causa como una serie de…como diría yo, como una sensación de inutilidad, inproduc…in… de poca productividad, de cosas así, es que…no sé debería sentir como culpables ¿no? pero esa sensación siempre nos persigue…
Sí, así es (risas).
Claro (respondiendo), es que claro, por ejemplo, ??? aquí, por ejemplo los japoneses no decimos 本心, o sea, 本心も言わない. O sea, que siempre nosotros tenemos un poco de recamara, ¿no? O sea, yo quiero decir esto, pero me lo guardo, para no romper la armonía que existe ¿no? Eso también es la mentalidad muy japonesa. Y había un señor que se llama Kenichi Ohmae, era economista bastante famoso en los años 90, si no me equivoco, y el escribió un libro, un libro que se llama… 「ノーと言えない日本人」Los japoneses que no…capaces de decir no». Pues esto libro pues tu… era un besto seller y claro, era reflejaba muy bien la mentalidad de los japoneses de aquella época, peor el señor insistía en que nosotros teníamos que aprender decir no. Pues siento que los jóvenes de ahora sí que lo hacen eh, porque claro, son de alguna manera, están un poco españolizándose (risas). Sí, sí. Se impone eh, bastante bastante. Por ejemplo, ee, bueno, es otra historia, por ejemplo, ahora está muy de moda utilizar social network, SNS, Twitter y tal, cuál, pues entonces por ejemplo, la generación jóvenes, por ejemplo [nombre propio], [nombre propio], estos jóvenes les gusta salir no les gusta quedarse en el anonimato ¿no?, porque ya saben, saben expresarse, y ya pueden decir sus opiniones, sin pensar, de alguna manera, dos veces, pero los japoneses de antaños, por ejemplo yo también, yo soy una persona muy muy tradicional, muy convencional japonesa, y claro, yo …antes de decir, opinar algo, pienso dos, incluso tres veces, a ver si puedo decir esto, opinar esto es correcto o no, siempre pienso ¿no? pues entonces a veces me hace tragar (risas). Sí, lo que realmente quiero decir. Así que yo creo que en ese sentido, yo tengo recámara. Sí, sí.

Mmm, yo diría que no (respondiendo)(risas). Porque…¿Sabes por qué? Porque primero, aún, me cuesta decir, ee, expresar lo que realmente pienso. A veces, sí, me atrevo, pero normalmente intento no romper armonía que existe, no romper, no quiero estropear la relación personal que existe, cosas así ¿no? Esto en japonés ahora está muy de moda esta palabra よ 私は忖度する. Yo estaba buscando…cuál es la traducción, traducción correcta, de 忖度 pero 忖度 es…ah, sopesar, considerar todos los condicionantes que hay y tal, ahora es muy de moda esto. Pues la verdad es que yo soy bastante 忖度する. Pues, además, lo que no puedo asimilar, o nunca me acostumbraré es a la corta distancia que hay entre personas. Eh, me explico, a ver, por ejemplo, ee, nosotros los japoneses respetamos un poco la distancia, distancia física también, física, por ejemplo, cuando nos sentamos en la mesa, respetamos usa cierta distancia, cuando nos reunimos también respetamos una cierta distancia entre personas, pero aunque…en cambio aquí en España la gente mmm le gusta estrecharse muchísimo, por ejemplo hay muchos abrazos y besos y tal y cual, pues esta cercanía, demasiada cercanía, me cuesta. Bueno, por la costumbre yo doy dos besos y abrazo y tal, pero…claro, yo soy japonesa, así que a mí me gustaría respetar una cierta distancia con respecto a los demás (risa). Y también…nunca me acostumbraré a aquella costumbre de ciertos españoles que les gusta cortar la conversación, cuando una persona está hablando pues entonces corta. Y “es que ay, yo no sé, no sé”, “ay, yo pienso que” y tal, “yo opino que”, por ejemplo, yo sigo bastante tertulia en programas de televisión, y ahora ya no tanto, pero antes mm seguía bastante con…cómo se llama esta señora, ee Susana… Griso, de antena tres por la mañana, pues ahí sale Susana Griso con los comentaristas, economistas políticos y tal y cual, cuando empiezan a hablar todo, todo …a la vez del mundo como si fuera una, cómo se dice, jaula de…de grillos ¿no? pues eso de cortar a alguien que está hablando también que para mi es bastante chocante. Yo no podría hacerlo.

Ah sí (respondiendo). Sabes que aún…no sé si claro, porque ya estoy…estoy fuera del país, más de veinticinco años así que a lo mejor ha cambiado un poco ¿no? lo que pasa es que aquella época cuando si estás trabajando en una empresa y ahí conoces tu alguien que, que…ese alguien se convierte en tu novio y después se convierte en tu marido, pues entonces uno de los dos tenía que dejar la empresa, porque estaba bastante mal visto, no sé por qué, es la costumbre muy muy tradicional japonesa eh. No sé si aún existe esto, pero me, emm, sobre todo en grandes empresas sí que aún existe. Si, si dos personas del mismo departamento se casan, pues entonces uno de los dos o una de los dos tiene que trabajar en otro departamento, o en otra sucursal o incluso otro sitio. No sé por qué.

Sí (respondiendo) bueno, es que, de hecho, había, yo conozco muchas parejas que se casaron trabajando en la misma empresa, porque, primero, si están trabajando en la misma empresa quiere decir que los dos están en el mismo estatus social, primero. Lo que pasa es que claro, estar dos personas de la misma familia, trabajar en la misma sección dentro de la misma sucursal en la misma oficina, estaba un poco, mm, entre comillas “tabú”. No sé por qué, pero pasaba muchísimo, esto. Y por eso si empiezas a salir con un chico que está trabajando dentro de la misma empresa dentro del mismo departamento, pues entonces esa pareja, ??? salían, salían pero sin decir nada, era secreto entre los dos. Claro, es esto.
Hay una cosa más, por ejemplo, aquí en España, por ejemplo, para la cena de navidad y tal y cual, por ejemplo, el trabajador normalmente también puede ir con su pareja a la cena. ¿verdad? Pues de hecho [nombre propio] también hacía hace… hasta hace cuantos años, pues en Japón, un trabajador es un trabajador, así que en el ámbito de la empresa, en el ámbito de trabajo, nunca sale su pareja. Así que claro, una empresa, que organiza cena de navidad del, para trabajadores, pero en compañía de su pareja es algo impensable, como mínimo en aquella época cuando yo trabajaba en Japón.
Así que eso también noto bastante diferencia, porque claro, aquí, por ejemplo, si un trabajador, por ejemplo, un catalán que trabaja en la empresa y si la empresa invita a ese catalán a la cena de navidad y si la pareja no, pues entonces seguro que habrá una…una (risa) guerra ¿no? Aquí en ese sentido es bastante familiar, creo (respondiendo).
Sí, sí (respondiendo)…(entrevistador: “se reduce a…”) ¡Al mínimo! (respondiendo). Sí, sí (respondiendo) incluso claro…dentro de, cuando yo trabajaba, yo trabaja en una empresa mm telefónica aquí en España, pues entonces claro, en mi departamento había unas 50 personas trabajando, entre ellos éramos tres chicas, y claro, la mayoría de los trabajadores hombres que claro, los fines de semana tenían que ir al golf con sus clientes no sé que no sé cuantos, y claro había un pequeño, que… en su casa, que tenían dos o tres años, y cuando su padre volvía a casa temprano pues entonces, claro, el niño, pobre, que se escondía detrás de madre porque tenía miedo a su padre. Porque claro, con tas pocas veces coincidía con él, así que tenía miedo y todo. Esto me comentó un día un compañero mío, así de duro era eh. Pero esta costumbre también está cambiando bastante en Japón, porque antes hacer horas extra era como si fuera su… premio ¿no? Pero ya no, porque, por fin el gobierno japonés y también las empresas se han dado cuenta de que los otros(?), los trabajadores no son esclavos, tenían su propia vida y tal, pues para que no haya tanta gente que se suiciden por el estrés de trabajo que, por fin, se han dado cuenta tiene que sí, establece ruan normativa más…adecuada para vivir como una persona.

Pues hablando de esto de 過労死 (repitiendo), había puesto aquí en el apartado de trabajadores, de, cuando se duplicaba la productividad. Sí, esto, yo lo he leído en un libro que es…explicaba la diferencia culturales entre españoles y japoneses o algo así y pues entonces me hizo mucha gracia una anécdota que, en el libro que comento un embajador, no creo que era japonés, o de otro país, o otros países, pero de un…un país desarrollado, ¿no? Pues había un…una planta de una empresa multinacional, pero instalada aquí en España, pues un día el gerente de la planta habló delante de sus trabajadores, los que…los que estaban trabajando en la planta ¿no? en la fábrica. Pues comunicó que se estaban duplicando casi la productividad, ?? eficacia del trabajo que esto es para celebrarlo, pues hemos hecho mucho trabajo, esto quiere decir que van a mejorar las condiciones de trabajo, también condiciones de contrato, de esta manera vosotros también podéis percibir un poquito más de lo que estáis percibiendo con sueldo y tal, pues entonces la reacción, seguramente de algún sindicato???, que era esto: si es que se duplica la producción, ¿podemos trabajar la mitad? (risas) La verdad, es que es algo que… no, no pasaría por la cabeza de un japonés, pero, parece que así. Pero aquí la verdad es que aún sigue siendo que hay mucha gente que antepone comunidad, comodidad, que sacrificio, ¿no?

¡Ay!, ¡yo era fan! (respondiendo) (risas) de esa serie ¡ay!. Sí sí sí. Seguía todos, yo creo que seguí todos sus episodios eh… Sí ¿no? señoras chismorreas, envidiosas (risas).
Pues entonces, la verdad es que claro, yo no sigo series japonesas, no. Yo creo que en ese sentido [nombre propio] incluso podría ayudarte más que yo. Ella…él es como, como diría yo, él es fan de series japonesas, y películas japonesas…a mí no me gustan nada, pero él através de Amazon Prime o no sé… Netflix, está viendo muchísimas películas y series japonesas (risas).
Sí, sí. Me gusta (respondiendo) Lo que pasa es que claro últimamente sigo bastantes series americanas (risas). ¿verdad?

Sí, sí (risas), sabes que por ejemplo aikido, karate, kendo…este tipo de deportes individuales sí que es como si fuera deporte de samurái, ¿no? Necesitas una fuerte mentalidad, también como si fuera, cómo diría yo, filosofía plasmada en el deporte ¿no? Pero a parte de eso, hay otros deportes, por ejemplo en el ba…béisbol o fútbol incluso, que practican, practican muchísimo los japoneses, sobre todo los jóvenes ¿no? Y…me hizo mucha gracia porque yo también practicaba mucho deporte, sobre todo, practicaba tenis, pero ahí entrenamiento no era para disfrutar del deporte si no… … fue puro sacrificio, o sea, incluso te machacabas, te machacabas y machacabas. Y, incluso empezabas a odiar ese deporte. Es que claro, aquí la gente practica deporte para disfrutar, ¿verdad?, pues allí noto muchísima diferencia. Ee…cuando, aquí, en Mallor…ahora estoy en Mallorca, pues en Mallorca…u… vino un futbolista japonés que se llama Yoshito Okubo, no sé si a ti te suena o no. Yoshito ahora ya tendrá treinta y cinco, ya está a punto de, bueno, de retirar, retirarse, pero estuvo aquí jugando dos años algo así en Real Club Deportivo de Mallorca, pues este chico, bueno yo tenía mucho contacto con este chico…mmm, yo hablaba mucho con él ¿no?, pues entonces él me decía, es que, a mi no me…de pequeño me gustaba mucho el fútbol, pero incluso yo pensé dejarlo, porqu… y yo le pregunté por qué, por que yo en el instituto, 高校, eeh.. pertenecía a… 部活動 de サッカー, fútbol ¿no? Pues entonces claro, entreno consistía en practicar, o sea, ejercicios físicos, le machacaban, machacaban, machacaban, incluso pensó que…se iba a morir de tanto esfuerzo físico. Pues entonces, claro, él quería disfrutar del fútbol, tocando el balón y tal…pero se machacaban tanto…solo corriendo a…40 kilómetros y tal, en pleno sol de verano, pues ??? todo sacrificio ¿no? Por eso ahí vino esa, esa palabra que… siempre exigía disciplina como si fuera un militar ¿no? Pues entonces ahí no había disfrute del deporte en sí. Así que este sentido yo creo que incluso aún hay muchos muchos clubes de béisbol, de futbol, de lo que sea, que aún siguen imponiendo este tipo de entrenamientos. Por ejemplo, ahí entrenamientos pueden durar dos o tres horas, y…machacándose al tope, pero, aquí incluso los futbolistas no se entrenan tanto, entrenan un poquito de físico y tal, pero después con balón “jijí-jajá”, o sea, que incluso entrenando aquí se puede disfrutar. Ahí veo muchísima diferencia. (risas)

Vale, pues, no sé si puedo contestar eh…todos…todas las cuestiones, dudas que tienes tú, pero, por ejemplo. Tradicionalmente las mujeres japonesas eran, éramos, muy sumisas. Pues, esto de la palabra sumisa, por ejemplo, para nosotras, era una palabra que tenía, tenía un sentido positivo. Pero yo, yo cuando vine aquí a España, yo me…yo iba a ESADE, para estudiar ¿no? Pues entonces claro, había una clase de… idiomas y tal pues entonces, también de cultura tal, tal como estamos haciendo ahora. Cuales son palabras positivas y negativas para reflejar vuestra cultura, sobre todo para reflejar el papel de las mujeres y tal. Pues entonces, para… como palabra positiva, yo hice un mini, una pequeña lista de palabras, entre ellas estaba incluida esta palabra sumisa, pues entonces la mayoría de los asistentes, incluyendo la profesora, tuvieron muchas dudas sobre esto, pero sumisa para nosotras es una palabra negativa, no tiene un sentido… connotación positiva, pues eso me chocó muchísimo porque claro si era una mujer sumisa, para mi, para aquella cultura japonesa, era algo muy muy positivo, pero no, y entendí que aquí en Europa, como mínimo en países occidentales no era así. Pues esto yo creo que de alguna manera sigue viviendo en nuestra cultura japonesa, por ejemplo, las mujeres de, digamos, de alta sociedad, cuando se casa, normalmente deja de trabajar, porque tiene que ser una mujer sumisa, tiene que ser …una mujer ee ideal para su marido, para la familia. Esto no se… no ha cambiado nada, pues en…pero aún así, por otra parte, hay mujeres que tienen su propia formación ya tienen su propio trabajo y tal, pues entonces ellas ya están súper independientes. Entonces ya no respeta tanto, ya no sigue tanta normativa, tanta tradición japonesa. Pues entonces claro, ya existe un sector de, de mujeres que, que ya no respetan tanto como antes, como esta tradición, pero otra parte sigue habiendo un sector bastante grande de las mujeres que piensan y siguen pensando así. Y claro, aunque sigue…está trabajando y sigue cobrando, hay muchas mujeres que quieren casarse con alguien que ya le permite dejar de trabajar. Eso es la mentalidad, yo creo que en el trasfondo de la sociedad aún sigue esta mentalidad, aunque no lo parezca, pero yo pienso así. Y… otra parte, dice que claro, en Japón también existe el feminismo y que ya no hay tanta desigualdad como antes pero, yo creo que es una pura mentira igual que aquí en España, porque una mujer por muy buena que sea, por fue eficiente que sea una mujer nunca cobraría lo mismo que esta cobrando con las mismas condiciones profesionales, que tenga, que tiene un hombre.
O sea que siempre las condiciones laborales de una mujer está por debajo de las, de los hombres, Yo noto así. Esto en Japón sigue…es una pura realidad, es bastante evidente. Habrá muy, muy pocas mujeres que disfrutan de este, de este privilegio de, de igualarse a las condiciones laborales profesionales que los hombres. Y…es que es un tema muy muy difícil, por ejemplo, aquí en, en actual gobierno hay muchas ministras ¿no? (risa) Pero, si lo comparas con el gobierno japonés ya verás que hay muy muy pocas ministras. Y es una pura…un puro reflejo de la sociedad, porque… Y otra cosa más que, esto no debería…como yo soy mujer, y como, entre comillas, una pequeña empresaria que yo no debería contarte ¿no? Pero yo, a veces, tengo que contratar a alguien, para cubrir un puesto vacante, entonces si vienen aquí dos hombres y dos mujeres, y dos hombres de veinte años, mm entre 25 y 30 años, y otro hombre entre 35 y 40 años y aquí hay mujer, entre, una mujeres de entre 25 y 30 años y hay otra mujer de más arriba de 40 años. Entre los hombres no dudaría nada, yo cogería el que esté mejor, sea mejor. Entre las mujeres, si son, están igualmente preparadas para este puesto de trabajo, yo no cogería una mujer de entre 25 y 30. ¿Sabes por qué? Yo no puedo decírtelo, así, porque estás grabando pero…es una pura realidad. Sí, sí. Si los hombres también tiene que dar a luz…y…claro si también igualmente tiene que coger la paternidad ¿no? como su obligación… pues entonces cambiaría muchísimo. Pero esto de la paternidad aún es optativa, no es obligación. Pero la maternidad sí que es obligatoria. Porque los hombres no pueden dar el pecho (risas). Exactamente (respondiendo).
Yo creo que sí eh (respondiendo). ¿No crees? Eso yo no lo diga eh, porque soy mujer. Lo que pasa es que claro…las mujeres, yo creo que nosotras tenemos más, cómo diría yo…Más flexibilidad y más creatividad y más imaginación. Inclus??, hay hombres que también tienen esto ¿no? Pero yo creo que las mujeres somos más flexibles, que tenemos la mentalidad un poquito más abierta que los hombres…Dicen que lo, envidia de los hombres, son peor que los de mujeres ??? Así que yo creo que si hay más mujeres que tengan más libertad, que puedan opinar más y tal, pero, no libertinaje eh, si no que con libertad. Entonces este mundo podría ser un poquito mejor que ahora, yo creo.
Oye, ¡ah! Una cosa que…esto, también me hubiera gustado comentarte antes pero, sabes que a mi no me gusta español de España A mi me gustaba más, me gustaba español que se habla en América Latina. Sí, ¿sabes por qué? Hablar quizás no, pero escribir, porque…A mí no me gusta de tanta, tanto uso de “tú, tú”. ¿A ti no te choca esto? No, no pero me gusta eh, porque claro usar lo de tutear, te proporciona la sensación de cercanía y tal ¿no? Pero claro, con respecto a la persona a la que acabas de conocer de repente, “¿oye tú?”. ¿A veces no piensas así?
¡Te costaba! Decir tú. Y además decir, no sé qué… Maria sensei. Tienes que decir, María. ¿no? Esto…
Yo creo que nosotros los japoneses, incluso los americanos, también latinos también, pero claro, cuando hablas con alguien, siempre te posicionas con respecto a esa persona. Estás aquí o aquí. Y en relación a este posicionamiento con respecto a las personas que tienes delante, cambia esto de registro de habla, también. Es interesante.
¡No hay! (risas). Sí ¿no? “Me siento más mayor”. ¿Verdad?
¡Muchísimo! (respondiendo). Por ejemplo, aquí diarios de comunicación, por ejemplo a Pedro Sánchez llaman “Pedro Sánchez”. Pero allí imposible, hay que decir “primer ministro señor Pedro Sánchez” (risas). Ahí nunca llamaría Abe Shinzo, al primer ministro japonés. Es que es, es tremendo esta diferencia cultural. (risas) Muy interesante.
La verdad es que sí, sí (respondiendo). Porque yo estoy preocupada porque los japoneses, sobre todo jóvenes, ya no saben utilizar correctamente 尊敬語, 敬語.
Sí, sí (respondiendo). Pues mira, ha sido muy interesante.

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